Yo he tenido una de esas esperecias un tanto macabras que jamas uno creeria salir vivo de ella, y no es una de mis bromas.
Cuando volvia ya por la carretera de Santa Pola, vamos, la de mi casa, iba en plan relax de viernes, vamos, en mi moto como una nube.
Aqui es cuando uno se da cuenta de lo que su mente es capaz de hacer con una rapidez de asombro. Voy pensando en mis cosas, cuando de repente, me veo a unos haciendo señales en la carretera, justo en el momento en que un coche se pone en pararelo a mi, mi costumbre es ir por el arcen, porque a 80 km/h nadie te respeta.
Voy intentar salir del arcen cuando de repente veo que el que va junto a mi moto empieza a frenar y a colocar el intermetente y se me cruza.
Vi como hacia una de mis hazañas al manillar, dios, frené en apenas 50 metros de 80km/h a 0, tambaleandose la rueda trasera.
No me cai porque deje de pulsar los dos frenos a la vez, porque con uno solo es imposible frenar, y solo me salvo mi precisión de saber el momento justo de soltar el freno, como acto refrejo, además, tambien ayudó bastante que manteniese bien el equilibrio de la moto el tener el manillar duro y bien sujetos por mis brazos.
Al final, se termino por cruzarse comigo, pero la distancia fue de 2 metros.
Sin embargo da la casualidad de que en ese momento no habia trafico, porque con el trafico que suele haber hubiese sido una esquela en el periodico.
Me cabreé bastante, casi me matan y todo por que la gente parece que nunca se graduan la vista o ponen la excusa de que “no te habia visto”.
En este caso el chico y los que le habian hecho señas habian ido hacia mi a ver como estaba, aunque no tarde mucho en irme.
Luego, todo como si nada.
Mi madre me ha llegado a decir que son gafes del oficio…



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